jueves, 8 de octubre de 2009

Otra amiga inteligente



Se me acumula el trabajo, y es que no se pueden tener amistades tan destacadas y tan profesionales en su "oficio".
Esta vez se trata de Julia Letosa, pedagoga por la Complutense de Madrid que junto con Cristina Andreu, doctora en Psicología ha publicado el libro:
Principios y recetas para educar a los más pequeños, 228 páginas muy bien aprovechadas y sobre las que hablaron en el salón de actos de la Facultad de Educación de Zaragoza.
El acto de presentación del libro fue breve, didáctico (no podía ser menos) y animado con un power point que reforzaba las explicaciones de ambas escritoras.
Espero que a este libro le sigan más, ya que Julia tiene mucho que decir ( la he visto en la tele, imparte muchos cursos...). Y sé que que es una gran pedagoga.








martes, 6 de octubre de 2009

Mi amiga divergente



El término divergente se refiere a la influencia pictórica que puede buscar sus orígenes en Kandinsky,Klee, Münch o el pintor chino que vivió en París, Zao Wou Ki . Es un expresionismo abstracto en el que la fuerza plástica viene dada por una expresividad emocional y lleva a una tendencia que algunos denominan action panting. A mi juicio son unos campos de color que además de expresar los sentimientos del que pinta, invitan al que los contempla a hacer su propia reflexión.

Cristina Mena ha expuesto en Tarazona en el claustro del antiguo Convento de la Merced. La muestra estará hasta el día 12 de octubre. Si podéis ir a verla, hacedlo, porque os sorprenderá el tratamiento del colorido. Es impactante.

Cristina suele exponer en diversos lugares y sus cuadros forman ya parte de organismos oficiales. Ya os avisaré cuando vuelva a colocar sus cuadros en alguna exposición.

jueves, 1 de octubre de 2009

Al final del arco







La nostalgia, el recuerdo,
un camino vacío sólo lleno
de tiempo olvidado.
El alma está muerta
cuando los ojos
no tienen luz
ni la reflejan.
Estoy al final del arco.
Ya no tensa más.
Ya no hay arquero, ni carcaj,
ni siquiera saetas,
ni bosque, ni diana.
Sólo ruínas sobre las que arrojar
los restos de la lucha,
¿lucha?.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El horizonte


"...pero el dolor es una línea
en la que a veces coincidimos
y el horizonte queda lejos
lejos de todo y del consuelo."

Sí, amigos, ya de vuelta a mis cuarteles de invierno. A pesar de los versos de inicio, inevitables por otra parte, me renuevo en este otoño cálido con salado brío.
Sé que habéis cumplido con vuestros deberes urbanitas y así me gusta encontraros: formales, trabajadores, con ganas y dispuestos a la lucha...literaria.
Me encontráis con el pie cambiado, pero enseguida desfilaré.
¿Qué queréis que os diga? Ya iré desgranando mis recuerdos y mis nostalgias hasta que la bruma del Ebro los disipe.

lunes, 20 de julio de 2009

Hace cuarenta años



Hace cuarenta años la NASA rompió las ilusiones románticas de muchos enamorados. El chico del verano ya no nos llevaría a una Luna desconocida.Ya no podría soñarse con su cara oculta, ni cantarla. ¡Qué sería de las canciones sobre la Luna! ¡Cómo íbamos a imaginarnos del brazo de nuestro novio pisando terrones y cráteres y sin un árbol donde grabar nuestros nombres! De un plumazo, perdón, de un alunizaje, habían acabado con nuestras más firmes ilusiones. Porque no era nada inspirador pensar en la cinturita de cincuenta y ocho centímetros embutida en esa especie de latas andantes moviéndose con saltitos ingrávidos para no ver ni atmósfera, ni gravedad. Y sin sugerentes y hermosas nubes que pudieran convertirse en lluvia, que salpicaría nuestros adolescentes rostros mientras nos mirábamos el uno al otro. ¡Esos baños de mar a la luz de la Luna...!
Ya no podría sentarse en los cuernos de la Luna Peter Pan para atraer a Wendy. Y el Principito ¿qué pensaría? ¿Qué sentido tendría Ofelia ahogada en el rio si no hay una luna que la refleje? ¿Y el Buque fantasma?
Las Serenatas y Nocturnos de nuestros Chopin, Lizt, Debussy deberían tener ahora unos acordes dodecafónicos ad hoc para acompañar la sonrisa victoriosa de Armstrong, Aldrin y Collins, enfundados en su brillante Teflon y reducidos a un marco de fotos.
¿Y si con la movida, Selene se cabreaba y decidía eliminar su influjo y ya no volviéramos a tener maréas, lunáticos, licántropos... y lo que es peor: la regla, el desprendimiento del óvulo. Ésto,ésto sí que sería el fin del mundo.
Me imaginaba viajes del INSERSO, por una bicoca, para visitar los cráteres,incluyendo de regalo unos chorizos o longanizas(al vacío) y una fotografía de los astronautas.
Nunca más nos dirían: ¡Te voy a mandar a la Luna! ¿Para qué si sólo veríamos piedras y hoyos. Pero ya sé, los únicos alegres serían los gruesos porque en esa seudoatmósfera lunar no pesarían. Se acabó el sufrir por los kilos de más.
Una última reflexión que se hace sobre la proeza (de la que uno de cada cinco americanos dudan): con los millones de dólares que costó lanzar el APOLO XI se hubiera podido erradicar el hambre del mundo. Aunque se ganó:el velcro,el perfeccionamiento del orinal espacial,la revisión de la comida sintética, la influencia de la velocidad y estancia cósmicas sobre la fisiología humana...
Un gran paso para la Humanidad, se dijo. Tal vez se refería a que la gente llegaría a alcanzar un 48 ó 50 de pie.
A estas horas me embota el saber que tanto Rusia como EEUU han gastado su dinero, han mentido,jugado,faroleado...pero desde hace 40 años las personas que queremos se siguen muriendo de cáncer, el Sida elimina a media Africa, la gente mata sin darle importancia a la vida y los niños de doce años violan a niñas deficientes de once.
¿No nos decían tanto en las clases de Filosofía como en las de Periodismo, que lo inmediato, lo cercano, es lo que más importa a la mass media y que todo debe ir desde lo particular a lo general?
La llegada a la Luna como noticia, magnífica. Como resultado: aún espero.
Y ya no es 20 de julio de 1969. Un hora menos en las Islas Canarias.

jueves, 16 de julio de 2009

Mar, mar, mar


No me resisto. Deseo que disfrutéis conmigo en la distancia. Días de espuma, mares azules, turquesas, gaviotas sorprendidas y un constante horizonte hendido en mi pupila.
Aguas frescas que me esculpen mientras mi cuerpo las atraviesa. ¿Sabíais que la natación es uno de mis deportes?. No hay nada como sumergirse o nadar, nadar... aunque me roben la ropa por no guardarla.
Rodeada de agua, como una isla perdida. Viento, cielo y arena. Atardeceres de jazmínes, nardos y damas de noche. De brisa marina. Absoluta y plena embriaguez de aromas. Llega a dolerme tanta Belleza. Distorsiona mis sentidos. ¿Quién puede escribir cuando lo que le envuelve es superior a la creatividad?
Recibid mis abrazos más "estrechos" desde las columnas de Herakles.
Non Terrae Plus Ultra.

sábado, 4 de julio de 2009

Aguas profundas


Paréntesis vital, de nuevo. Vosotros, my friends, comprenderéis que esta canícula estéril no me conduce a nada. Es un cul de sac desaprovechado.
Con candor, pero medularmente convencida, así lo percibo y siento el plomo de julio sobre mi testa improductiva ya. No es sólo una efusión de mi cerebelo.
Hasta la silla turca se me altera con tanto calor urbanita. Mi decisión está tomada: emigro. Ésta laguna está seca. Se apergaminan mis élitros. No quiero ser animal de ciudad por más tiempo.
¿Que cual es mi destino? ¿Y me lo preguntáis?... El MAR. Me voy a mi refugio. Cargada, eso sí. Libros y más libros (literatura portátil, diría yo) y una cierta deconexión me regenerarán. Viviré en mi pequeño planeta (como El Principito)y me percataré de lo que no es visible a los ojos, veré crecer las rosas y me liberaré del monóxido de carbono, del ruido vehicular y popular y hasta de las coordenadas globales. Rumbo al Sur. A treinta metros del mar, vacío de cuerpos en bañador y de niños chillones (aunque parezca inconcebible).
A pesar de que las palabras son simples símbolos, os echaré mucho de menos.
Desde mi venero creativo os enviaré mis pensamientos.
"El mar cabe en una sola hola. Ven ahora, mar, y siéntate a mi lado.
...Y luego,cuando lo deseo, o se me escapa, me baja por las venas y viaja por mi cuerpo..."
..."Dale a mi verso, mar, la ligereza
la gracia de tu ritmo renovado". (Alberti, claro)